6th
- “Volveremos volveremos, volveremos otra vez, volveremo’ a ser campeones, como la última vez…”, era la Muerte Blanca, pidiendo a todo pulmón, otro título a sus jugadores.
Y ellos lo entendieron. Al final del cotejo, los dirigidos por Fossati se dieron el tiempo para agradecer con aplausos a los cuatro costados de Casa Blanca.
Es que la hinchada blanca fue, como sucede en esta clase de partidos, la mejor ayuda para esos guerreros que la pelean en la cancha.
Cuando la U estaba abajo en el marcador, el nerviosismo también se tomaba las gradas, aunque sin llegar a desesperar.
Los seguidores albos sabían que Liga es un equipo de jerarquía y que se prende con una chispa. Precisamente, al inicio del segundo tiempo los hinchas soplaron esa llama para que el equipo levantara cabeza.
“Los vagos me enseñaron a quererte… a alentarte siempre hasta la muerte” retumbaba en Ponciano minutos antes del empate.
Y los goles llegaron y con ellos el alivio. Esos hinchas que pintaron de blanco el escenario de Ponciano, sabían que su alegría estaba en los pies de Bieler, en la cabeza de Espínola o en la entrega de Vera. No se equivocaron.
Al final, los cerca de 30 mil liguistas que llegaron al estadio blanco agradecieron, pero también exigieron.
Los jugadores saben que sus hinchas ya no se conformarán con una semifinal y ahora, como inmortalizó Edgardo Bauza en 2008 “para sacarnos de la Copa, nos van a tener que matar”.
En este nuevo sueño copero aún falta camino por recorrer y hasta el mismo uruguayo Jorge Fossati lo reconoció en el camerino.
“Muchachos, estuvo muy bien lo de esta noche. Vamos a pelear en los dos frentes, pero tenemos que ir paso a paso”, palabras más palabras menos describió Claudio Bieler la charla del entrenador tras el partido.
[Herman@ Alb@ deja tu Comentario]